23/10/2009 (2)
Me agrada cuando me abrazan por la espalda
me gusta sentir sus brazos a mi alrededor
al mismo tiempo
que siento sus pechos contra mi espalda
me encanta cuando ponen su mejilla
junto a la mía y suspiran
o me besan el cuello con picardía
a sabiendas de mis cosquillas
o cuando las descubren por primera vez
y susurran algo en mi oído
ya sea erótico o sea tierno.
Me gusta porque no me lo espero
porque no tengo ojos en la espalda
y sin sentir peligro a mi alrededor
mis alarmas se apagan
y no puedo preverlo
y nunca lo espero
porque lo normal es que me abracen por el frente
por donde yo también puedo abrazar
y rara vez vienen solo a abrazarme a mi
solo a regalonearme
o a acariciarme
sin pedir nada a cambio.
Más aun cuando se trata de una amante
y no del abrazo de una amiga
cuando mi piel desnuda
siente por mi espalda el calor y el tacto
de unos pechos tibios
y cerca de mi cuello
siento el calor de una boca
que se reserva por unos instantes
sus deseos de besar
y el abrazo se impone, aunque no por mucho
a la lujuria
que amenaza con convertir la ternura en pasión
hasta que esas bocas deciden dejar mi cuello
o dejar de susurrar en mi oreja
y bajan por mi cuerpo
por mis hombros y mi espalda
hasta que los brazos ceden
al deseo de las manos
y el abrazo se disuelve en caricias.
...,...
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