31/07/2010
No recuerdo tu olor
no recuerdo a que altura me llegabas
no recuerdo que tan suave era tu piel
no recuerdo como eran tus caricias
no puedo recordar ni una sola caricia
que me hayas dado o me hayas hecho
no recuerdo como besas
ni que se sentía
la presión de tus labios sobre los míos siquiera
o como se sentía tu mano en la mía
si es que alguna vez me la diste
tampoco recuerdo que se sentía en tu abrazo
aunque si recuerdo que me diste más de uno.
Y con todo lo importante que he olvidado
sin tratar, y probablemente sin querer
no puedo olvidarte
o no lo he conseguido
o simplemente no sucede
lo que sucede es que tu recuerdo se desvanece lentamente
pero nunca se ira del todo
y sucede que me encuentro enumerando lo olvidado
para concentrarme menos en lo que recuerdo
y lo que olvido es un paso hacia adelante, que duele
o cuando menos molesta
porque olvido lo que de ti me encantaba
tu olor, tu sabor, tu calor
quedándome con la triste y aceptada realidad
no de que fuiste lo que siempre quise
y ya no te tengo
sino que fuiste lo que siempre quise
y decidiste dejar de serlo.
...,...
sábado, 31 de julio de 2010
sábado, 17 de julio de 2010
Apología al Odio
06/07/2010
El odio existe sin lugar a dudas
ha existido siempre y lo hará por siempre
mientras exista el hombre, el humano
pues el odio nos parece seguir
a todo lugar al que llega esta raza
y es cierto que muchos odian demasiado
mas yo creo que el odio tiene una razón de ser
pues por algo es, por algo existe
por algo alguien lo puso en el mundo
por algo alguien lo puso en nuestras entrañas
por algo sube hasta anidarse en nuestros corazones
por algo no es natural que dure por siempre.
El odio, claro está, es una emoción
un sentimiento que, como todos
tiene uno contrario y opuesto
cuya existencia es tan cierta e innegable
como la del odio mismo
y es esta emoción, este sentimiento innegable
el que le da razón de ser y propósito al odio
pues creo que el odio ha sido
mal entendido, mal interpretado y mal utilizado
por no decir, condenado injustamente
pues no es en la ausencia del amor donde florece
no es cierto que tan solo se odie lo querido
sino que es en presencia de este amor
en su defensa, que odiamos
y sin lugar a dudas el odio otorga fuerza.
A toda acción le sigue una reacción
igual en fuerza pero contraria
todo aquel capaz de sentir amor puede sentir odio
con la misma intensidad con la que ama
pues si el amor es la máxima energía positiva
en el otro lado del espectro de posibilidades
debe encontrarse la máxima energía negativa
allí donde está el ying encontraremos al yang
y lo encontramos por algo
porque el amor y lo que amamos debe ser defendido
contra todo agresor
con la misma fuerza con la que amamos
¿no odiamos acaso
todo aquello que daña a quienes amamos?
es una reacción animal natural la defensa
y esta defensa se vuelve más brutal
y el acto perjudicial al agresor se vuelve más grave
mientras más amado sea el, o lo defendido.
Esta en nuestro ADN
porque mientras dura trae consigo la rabia irracional
que no deja paso al miedo
que elimina todo cargo de conciencia
por la defensa empleada
que no permite piedad alguna
de esas que dan espacio para un segundo ataque
y que no nos permite olvidar con facilidad
para que no volvamos a bajar la guardia
aunque solo nos dure un instante
aunque solo dure lo que dure la amenaza
que es, o debería ser al menos, lo normal
por ese instante, odiamos
con toda la intensidad de nuestras tripas
odiamos sin duda.
El problema que nos lleva a menospreciar al odio
es el hecho de que no todos los corazones
funcionan como deberían
no aman como deberían
y el hecho de que no todos los cerebros
funcionan como deberían
porque cierto como que el amor y el odio existen
y son caras de la misma moneda
es cierto que hay almas que perdieron el rumbo
son ellas, estas almas, quienes odian sin medida
de amenaza o de tiempo
que por confusión de sus almas y decisión de sus mente
deciden odiar incluso aquello que amaron
porque les es más fácil odiar que aceptar
la pérdida del amor que antes tuvieron
y que ahora son incapaces de olvidar
ellos y ellas van por el mundo regando el odio
haciendo daño a quienes el resto ama
convirtiéndose en amenaza
que hace necesaria una protección
de la misma, o mayor, intensidad que el ataque.
Es cierto que el odio es la peor emoción
que ser alguno pueda poseer o sentir
que amarga la vida de quien lo esgrime
como una espada sin mango
a la cual hay que tomar por su hoja para blandirla
con la cual cada golpe que demos
nos corta a nosotros y deja cicatrices en nosotros
que sería mejor no sentirlo nunca
y que debemos eliminarlo y luchar contra el
no permitir que controle nuestras almas
cuando su misión defensiva está cumplida
indudable es que el amarnos todos es el ideal
pero mientras no se cumpla ese ideal
y necesitemos defendernos y defender a quienes amamos
¿Qué mejor protección para el paraíso de mi amor
que los infiernos de mi odio?
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El odio existe sin lugar a dudas
ha existido siempre y lo hará por siempre
mientras exista el hombre, el humano
pues el odio nos parece seguir
a todo lugar al que llega esta raza
y es cierto que muchos odian demasiado
mas yo creo que el odio tiene una razón de ser
pues por algo es, por algo existe
por algo alguien lo puso en el mundo
por algo alguien lo puso en nuestras entrañas
por algo sube hasta anidarse en nuestros corazones
por algo no es natural que dure por siempre.
El odio, claro está, es una emoción
un sentimiento que, como todos
tiene uno contrario y opuesto
cuya existencia es tan cierta e innegable
como la del odio mismo
y es esta emoción, este sentimiento innegable
el que le da razón de ser y propósito al odio
pues creo que el odio ha sido
mal entendido, mal interpretado y mal utilizado
por no decir, condenado injustamente
pues no es en la ausencia del amor donde florece
no es cierto que tan solo se odie lo querido
sino que es en presencia de este amor
en su defensa, que odiamos
y sin lugar a dudas el odio otorga fuerza.
A toda acción le sigue una reacción
igual en fuerza pero contraria
todo aquel capaz de sentir amor puede sentir odio
con la misma intensidad con la que ama
pues si el amor es la máxima energía positiva
en el otro lado del espectro de posibilidades
debe encontrarse la máxima energía negativa
allí donde está el ying encontraremos al yang
y lo encontramos por algo
porque el amor y lo que amamos debe ser defendido
contra todo agresor
con la misma fuerza con la que amamos
¿no odiamos acaso
todo aquello que daña a quienes amamos?
es una reacción animal natural la defensa
y esta defensa se vuelve más brutal
y el acto perjudicial al agresor se vuelve más grave
mientras más amado sea el, o lo defendido.
Esta en nuestro ADN
porque mientras dura trae consigo la rabia irracional
que no deja paso al miedo
que elimina todo cargo de conciencia
por la defensa empleada
que no permite piedad alguna
de esas que dan espacio para un segundo ataque
y que no nos permite olvidar con facilidad
para que no volvamos a bajar la guardia
aunque solo nos dure un instante
aunque solo dure lo que dure la amenaza
que es, o debería ser al menos, lo normal
por ese instante, odiamos
con toda la intensidad de nuestras tripas
odiamos sin duda.
El problema que nos lleva a menospreciar al odio
es el hecho de que no todos los corazones
funcionan como deberían
no aman como deberían
y el hecho de que no todos los cerebros
funcionan como deberían
porque cierto como que el amor y el odio existen
y son caras de la misma moneda
es cierto que hay almas que perdieron el rumbo
son ellas, estas almas, quienes odian sin medida
de amenaza o de tiempo
que por confusión de sus almas y decisión de sus mente
deciden odiar incluso aquello que amaron
porque les es más fácil odiar que aceptar
la pérdida del amor que antes tuvieron
y que ahora son incapaces de olvidar
ellos y ellas van por el mundo regando el odio
haciendo daño a quienes el resto ama
convirtiéndose en amenaza
que hace necesaria una protección
de la misma, o mayor, intensidad que el ataque.
Es cierto que el odio es la peor emoción
que ser alguno pueda poseer o sentir
que amarga la vida de quien lo esgrime
como una espada sin mango
a la cual hay que tomar por su hoja para blandirla
con la cual cada golpe que demos
nos corta a nosotros y deja cicatrices en nosotros
que sería mejor no sentirlo nunca
y que debemos eliminarlo y luchar contra el
no permitir que controle nuestras almas
cuando su misión defensiva está cumplida
indudable es que el amarnos todos es el ideal
pero mientras no se cumpla ese ideal
y necesitemos defendernos y defender a quienes amamos
¿Qué mejor protección para el paraíso de mi amor
que los infiernos de mi odio?
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sábado, 3 de julio de 2010
Glorioso Llanto
03/06/2010
No hay necesidad alguna de esconder estas lagrimas
si es que alguna lagrima, alguna vez,
debe ser ocultada
hoy me reencuentro con un llanto tan olvidado
por tantos años enterrado
que ya no creía que existiera
hoy pude llorar en un sollozo profundo
salido desde el pecho, en donde estaba prisionero
con toda la fuerza de mis pulmones
no unas lagrimas solitarias de tristeza
sino un rio de humedad perdida
por ojos, poros y nariz
liberadora y cartica
un llanto que ni imaginaba que existía
mucho menos que necesitaba
hoy lloro con la cabeza en alto
en un ronco sollozo y suspiro de alegría
dando gracias a Dios y a algunos hombres
hoy no bajo las manos ni para secar mis lagrimas
ni para secar mis mocos
ni para quitarme el pelo de la cara
mientras miro a los cielos
y siento que tanta plegaria fue escuchada
que un vacio en mi pecho comienza a llenarse
un vacio que creí eterno
tan eterno como aquella pena
es cierto que es demasiado pronto para cantar victoria
pero esto no es un canto de victoria
es un llanto de alegría por mucho negada
que me dice que la injusticia no puede ser eterna.
Hoy, los amo a todos.
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No hay necesidad alguna de esconder estas lagrimas
si es que alguna lagrima, alguna vez,
debe ser ocultada
hoy me reencuentro con un llanto tan olvidado
por tantos años enterrado
que ya no creía que existiera
hoy pude llorar en un sollozo profundo
salido desde el pecho, en donde estaba prisionero
con toda la fuerza de mis pulmones
no unas lagrimas solitarias de tristeza
sino un rio de humedad perdida
por ojos, poros y nariz
liberadora y cartica
un llanto que ni imaginaba que existía
mucho menos que necesitaba
hoy lloro con la cabeza en alto
en un ronco sollozo y suspiro de alegría
dando gracias a Dios y a algunos hombres
hoy no bajo las manos ni para secar mis lagrimas
ni para secar mis mocos
ni para quitarme el pelo de la cara
mientras miro a los cielos
y siento que tanta plegaria fue escuchada
que un vacio en mi pecho comienza a llenarse
un vacio que creí eterno
tan eterno como aquella pena
es cierto que es demasiado pronto para cantar victoria
pero esto no es un canto de victoria
es un llanto de alegría por mucho negada
que me dice que la injusticia no puede ser eterna.
Hoy, los amo a todos.
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