03/08/2010
Debí darme cuenta de tu cambio mucho antes
debí saber que no eras la misma
no la mujer de la que me enamore
no la mujer que me amaba y defendía a muerte
la que una noche, mientras bailaba conmigo
cuando aun bailaba conmigo
en la compañía de un amigo y su pareja
se puso entre yo y seis sujetos
que esa noche andaban buscando pelea
a quien yo tuve que sujetar
para que no nos precipitáramos todos en batalla
siendo que ni siquiera me percate
de cuando te pusiste enfrente
a defender, cual leona, al hombre amabas.
Pero eso fue entonces, y las cosas cambiaron rápido
pero yo no me di cuenta, o no quise darme cuenta
pero debí hacerlo
en especial cuando ese perro me ataco
a mi y a nuestro hijo
que llevaba sujeto a mi pecho
impidiéndome hacerle frente a la bestia
sin poner en peligro lo que más amaba
y tu te quedaste mirando
atestiguando en silencio
como el kan me rodeaba gruñendo
buscando un punto donde hincar sus dientes
mientras yo trataba de proteger a nuestro cachorro
sin exponer mi espalda
siguiendo al enorme kiltro con mi costado
y tu no hiciste nada
salvo quejarte por una provocación que no hice
una vez que el perro comprendió
que no éramos la presa que estaba buscando
y se alejo ladrando.
¿Dónde había quedado la feroz leona?
aquella que había defendido, sin ser necesario
solo a su hombre, contra tres tipos más grandes que el
no había movido un dedo
o dado siquiera un grito
en defensa de su hombre y de su hijo
en vista de que yo no tenía libertad para pelear
ni siquiera ya por mi, sino por su hijo
pero no era su hijo
la leona que lo trajo al mundo se había perdido
y ahora había otra tipa ahí junto a nosotros
debí darme cuenta entonces
que la mujer a la que amaba y embarace
ya no existía.
...,...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario