11/12/2009 (2)
Anoche, en el derroche
de mis minutos o de mi juventud
cometí tres errores
clásicos y graves
que ya debería haber aprendido a no cometer
ayer en la mesa
frente a mi
y dándome vueltas e la cabeza
había una copa de vino
humilde en su tamaño
mas aun así, media llena
de ese vino tinto que se como me pone
y lo que invoca y provoca en mi ser
y ante dicha copa, yo no dude lo suficiente.
de mis minutos o de mi juventud
cometí tres errores
clásicos y graves
que ya debería haber aprendido a no cometer
ayer en la mesa
frente a mi
y dándome vueltas e la cabeza
había una copa de vino
humilde en su tamaño
mas aun así, media llena
de ese vino tinto que se como me pone
y lo que invoca y provoca en mi ser
y ante dicha copa, yo no dude lo suficiente.
Beber el vino de la melancolía
fue el primer error
que llevo al segundo
porque entre la conversación y la risa
no note sus efectos nostálgicos
y no me preocupe de no ponerme a recordar
y ya para cuando dejamos mesa y local
el segundo error me llevaba ya
al fatídico tercero e inevitable
mientras desgranaba mi mente
y trenzaba recuerdos
mientras la melancolía me invadía
y caminaba
una idea
comenzó a golpear las paredes de mi cráneo
y para sacarla de ahí
poder caminar más tranquilo que fuera
saque mi celular y me puse a escribir.
fue el primer error
que llevo al segundo
porque entre la conversación y la risa
no note sus efectos nostálgicos
y no me preocupe de no ponerme a recordar
y ya para cuando dejamos mesa y local
el segundo error me llevaba ya
al fatídico tercero e inevitable
mientras desgranaba mi mente
y trenzaba recuerdos
mientras la melancolía me invadía
y caminaba
una idea
comenzó a golpear las paredes de mi cráneo
y para sacarla de ahí
poder caminar más tranquilo que fuera
saque mi celular y me puse a escribir.
Tres errores en una noche
beber
recordar
escribir
ahora si, ya no es brígido
sino trígido
pero de los errores solo puedo evitar dos
el vino que me pone sentimental
el recordar cosas o a ella que me pone triste
pero no puedo evitar el escribir.
beber
recordar
escribir
ahora si, ya no es brígido
sino trígido
pero de los errores solo puedo evitar dos
el vino que me pone sentimental
el recordar cosas o a ella que me pone triste
pero no puedo evitar el escribir.
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