03/11/2009 (2)
La última vez
que me vi obligado a ejercer violencia
la primera vez que lo hice
para defender a una mujer que amaba
aquella noche, en la barra
después de haber sujetado y golpeado
gruñido y gritado
y haber, aun así, mantenido el control
un espectador se me acerco en la barra
y me pregunto
más que preguntarme, primero afirmo
“ya lo tenias, podías haberlo golpeado
tuviste más de una oportunidad
mas no lo hiciste
¿por qué no lo hiciste?”
El sujeto se veía ducho ejerciendo violencia
lo note en su forma de pararse
lo leí en la forma de preguntar
así que asumí que entendería
a la perfección quizás
la sencilla respuesta
“porque lo que quería era alejarlo de ella
solo ponerlo en un sitio
donde no pudiera hacerle daño
y porque no quería que ella me viera hacerlo
¿no es un espectáculo bonito, cierto?
El sujeto, algo bajo
me miro con absoluta comprensión
movió su cabeza asintiendo
y rehuyó mis ojos
como si recordara una vergüenza pasada
o más bien un dolor pretérito
en su rostro se dibujaban mis palabras
“no quería que ella lo viera
no es un espectáculo bonito”
no era mi intención apenarlo
ni traerle malos recuerdos
fue solo que el pregunto
y se dio cuenta que eludí una pena
que muchos no hemos podido evitar
al menos no siempre.
Yo aprendí hace mucho
y hoy lo tengo integrado a mi inconsciente
no ejerzas violencia delante de quienes te aman
y si debes hacerlo
mantenla al mínimo
porque me he levantado
con mis puños en alto, victorioso
solo para ver una mirada de terror
y entonces debo afrontar la realidad
mirar mis manos con sangre
mis nudillos pelados
y pedir un espejo para ver las heridas en mi rostro
entonces me he arrepentido de mi salvajismo
me he arrepentido de mi ira
me he arrepentido de no poder eludir el problema
y he prometido no dejarme controlar
por la marea roja que cubre mi visión
que libera la ira acumulada
y solo busca alguien en quien volcarse.
Sé que es aterrador
alguien de mi tamaño
que rara vez es violento
que siempre busca separar y mantener la paz
de pronto se transforma
se vuelve una bestia babeante
que disfruta el ser liberada
que golpea con alegría
ahorca, apalanca o muerde
con profundo y mal sano disfrute
que deja sus amadas palabras
por gruñidos mesclados
entre ira, rabia y gusto
que no solo no se acuerda de sacar y blandir
las armas que siempre porto
sino que pareciera no necesitarlas.
Nono es un espectáculo bonito
ni siquiera cuando la bestia solo amenaza con salir
cuando solo alzo la voz en enojo
mucho menos
cuando rompo la imagen que tienen de mi
y alguien a quien amo
me mira con miedo
temiendo que no pueda distinguir
amigo de enemigo
he visto como blanden todo su valor
para no huir en el momento en que me acerco
desgreñado y agitado
aun respirando pesado
pero con una sonrisa
con el aliento de la violencia aun en la boca
con los puños aun apretados.
Odio que me miren con miedo
aunque a veces sea útil
odio que quienes quiero
sientan por un segundo
que corren peligro estando conmigo
que sientan que el peligro soy yo
que una mujer a la que amo
rehúya mi abrazo
después de que he tenido que defenderme
ese miedo no se supera
se queda grabado en la psiquis
y vuelve cada vez que la bestia se asoma
no es algo que pueda desaparecer fácilmente.
He recibido
y estoy seguro que mucha gente también
comentarios como
“si vas a pelear yo me voy”
“por favor no hagas nada”
o el viejo, conocido y suplicante “cálmate”
todas dichas por mujeres distintas
por más que algunas, alguna vez
prometieron pelear a mi lado
e incluso cuidar mi espalda o mi flanco
¿qué les puedo pedir?
si incluso amigos se han espantado
solo queda comprender su miedo
maldecir lo que he hecho
y dejarlas partir
hasta que quieran acercarse
que bien puede ser nunca.
Tengo más que claro que no es a mi
al único que le pasa
por eso sabía que mi interlocutor en la barra
lo comprendería a cabalidad
nadie quiere ser temido por quien nos ama
y quizás todos preferiríamos
ser amados antes que temidos
no solo porque el miedo
se pierde antes que el amor
sino porque el miedo es un obstáculo para el amor
y todo aquel que prefiera ser temido
se ha transformado en la bestia
que a algunos se nos escapa de cuando en vez
por eso no me enajene golpeando
por eso golpee lo menos posible
por eso sujete hasta que llegaron los guardias
por eso luche yo contra la bestia
que todo el mundo, incluso ella, sujetaba
porque no quería ver temor en sus ojos.
...,...
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