jueves, 17 de enero de 2008

PLEITO DE SABADO POR LA NOCHE

Ocurrió así:

Era Sábado 12 de Enero y celebrábamos en Bar de Moe el cumpleaños de mi gran amigo Jano, razón por la cual nos juntamos temprano, para así quedarnos con alguna mesa. Hasta ahí todo bien. Tocaban dos bandas esa noche una tracher y una heavy; y fuera de celebrar a mi hermano mi siguiente intención era ver, escuchar, cabecear y ovacionar a la banda heavy, conocida como Voltage.

Durante la noche ya me había fumado unas colas y me había tomado un coñac cola; carecía este último, de la precisión con que se hacen en el Estilo Urbano (cuando tienen coñac) pero lo compensaba el hecho de estar servido en shop. La alegría fluía y yo compartía con mis demás hermanos que ahí estaban; Neruda, Conde y señora, Cheo y señora y algunas otras simpáticas gentes que Jano había invitado a su celebración. Y todo continuo bien; yo salía del local a conversar con más gente, luego entraba, la estaba pasando de lujo y la primera banda en tocar, la tracher, no era mala.

Hasta que por fin tocaba Voltage. Como estábamos esperando hacia rato con Conde nos pusimos de pie y pidiendo permiso nos retiramos en camino hacia el escenario, acto al cual Neruda se unió. Llegamos al limite que hacen en aquel local las mesas que rodean el escenario y… nos tuvimos que mamar 20 minutos de prueba de sonido. Aquí parte el problema. Parte porque éramos muy pocos adelante, estábamos prácticamente solos y primeros en la gente de pie; si, tirando la talla sobre cuanto se demoraban, hasta que por fin comenzaron a tocar.

Y cuando comienzan a tocar llega un sujeto (sujeto X de ahora en más) de identidad desconocida, completamente vestido de negro (o sea… era una tocata) con el pelo negreo, largo y semi ondulado suelto; de tez morena y barba solo en el mentón, a instalarse a nuestro lado; o mejor dicho delante nuestro. El problema es que el tipo llega y se instala a base de empujones, sin mediar disculpa de ningún tipo. Todos hemos empujado a alguien alguna vez, por lo que incluso Conde, el más afectado por el empujón, por ser el más chico, y que quedo con enormes ganas de golpearlo, no lo hizo. “Filo el weon andará curao” fue mi pensamiento y probablemente el del resto. Mas el cuento no acaba ahí, pues este individuo, más bajo que yo (cosa que suele pasar), se paro sobre mi pie derecho (pa no decir me piso) y lo hizo de manera tal que resultaba evidente que era mi pie lo que estaba bajo el suyo. Aun embargado por mi optimismo incurable, decidí solo quitar el pie bruscamente, cosa de que lo notara de manera indudable; lo hice el tipo se tambaleo ostensiblemente pero aun así no dio disculpa alguna. “¿Qué chucha este weon?” fue lo que se me vino a la cabeza, pero aun así lo deje pasar; total ya no me estaba pisando… quiero decir, ya no estaba parado sobre mi pie, por lo que la violencia era obviamente innecesaria.

No transcurrieron más de dos minutos de esto, y lo se porque siguieron tocando la misma canción, cuando otro tipo (para mi desde entonces “el proyectil humano”) trato de pasar entre el individuo X y yo, en su camino a las mesas en primera fila. Y es aquí cuando este sujeto X lo empuja sobre mi, y sobre Conde que estaba a mi lado, y Neruda que estaba al lado de Conde y a otro sujeto más, a quien llamaremos “Y”. Este hecho, este ataque no tenia justificación alguna y lo supe enseguida “este weon quiere pelea”; la violencia solo había ido en aumento y seguiría en aumento. Era el momento de aprovechar la rabia y ponerle fin al cuento. No lo pensé, no lo analice, solo lo supe.

Cuando el proyectil humano cae sobre mi y empuja al resto, yo tengo la suerte de caer no al piso o de retroceder empujando más gente; yo caí sobre un pobre sujeto que estaba sentado detrás de mi, carreteando sin molestar a nadie; razón por la cual fui el primero en ponerme de pie y el primero en cobrar. Me puse de pie y al mismo tiempo tome al proyectil humano que estaba sobre mi y lo levante a el. No se que cara abre tenido pero el me dijo raudamente, “loco me empujaron”; hecho que con mi vista panorámica ya conocía. Así es que lo hice aun lado con mi mano izquierda; como al levantarme ya había quedado con la pierna izquierda delante de la derecha, estaba en muy buena posición, y teniendo al tipo X a distancia de tiro; le lance y coloque, certeramente, en su mandíbula un recto de derecha; lo que provoco que el tipo cayera hacia atrás… empujando más gente.

El golpe fue hermoso; la música se detuvo en ese momento, yo no pensé ni planee nada, el golpe salio solo, en perfecta armonía con el silencio, y sin ser el golpe más fuerte que he dado en mi vida fue quizás el más rápido. Extendí todo el largo de mi brazo con el mismo impulso que use para ponerme de pie, y solo cuando lo vi retroceder y bajar la cabeza volví a escuchar.

Como el tipo no llego al piso se incorporo y contraataco… ahora aquí me queda la duda, porque no me parece que el me haya golpeado pero tampoco recuerdo haber detenido muy claramente su golpe. Weon ¿que importa? Lo que importa es que mi hermano Conde ya estaba de pie y quería pegarle al sujeto X hacia rato; y sin ver quien estaba entremedio se tiro en cima del sujeto X a pagarle mazazos con la mano derecha mientras lo sujetaba con la izquierda. (el Mazazo es un golpe que se efectúa elevando el puño y luego dejándolo caer, con fuerza, de forma vertical sobre el objetivo). Yo logre ver esto porque mientras el Sujeto X se ponía en pie yo avance para acortar la distancia, y con la gente empujándolo a el, de vuelta, y a mi para que no los empujara yo, efectuamos un giro (era un bar repleto y estábamos delante el escenario) y quedamos yo hacia la barra y el dando la espalda a las demás victimas de su jueguito entupido; y fue entonces que aprovechando mi altura vi como Conde descargaba su ira y quizás alguna que otra frustración en su cabeza.

Mas esto trajo un problema pues yo, sin espacio para dar un buen golpe me acerque al sujeto para darle de cabezazos o… lo que fuera o se pudiera. Y cuando nuestras cabezas estaban algo juntas y este tipo se estaba moviendo, la gente nos estaba empujando y la banda estaba tocando (hey, son metaleros, no paran de tocar por un amocha) Conde ni cuenta se dio cuando me golpeo a mi. Claro, yo lo vi muy nítido y aunque no me dolió en el momento decidí mejor usar los puños y alejar la cabeza. Agarre el cuerpo del weon firme con la izquierda, cosa que se mantuviera frente a mi (y entre yo y Conde) y, mientras Neruda vigilaba que nadie mas se metiera, con la derecha le golpee la nuca, moviendo el puño hacia mi.

Estaba o estábamos en eso, cuando alguien me agarro por la espalda y me alejo o trato de alejarme del sujeto X; era el dueño del local, “Tío Moe”, que algo me decía pero la música estaba muy fuerte. Alguien sujeto al tipo X, a Conde y nos hicieron algo de espacio. En ese momento el Sujeto X, aun cerca de mi, tuvo la osadía de preguntarme “¿Qué onda loco?” a lo que responde con algún, un poco pero comprensible disgusto “Pa que empujai po chucha tu maere”. Luego sucedió algo que nunca me había pasado; los guardias, que conozco y con quienes he trabado amistad, me preguntaron con gestos “¿Qué chucha este weon?” y ya libre de de toda sujeción le respondí, con mímica más que nada, “ta puro weando weon, sácalo”. ¿Me creerían que lo sacaron? De las pocas veces que me he puesto a pelear en un local siempre me habían echado, y siempre seguía el cuento afuera; pero ahora no, me dejaron quedarme, el carrete no murió ahí. Weno el precio de quedarnos, porque echaron solo al sujeto X, fue que alguien nos tiro cerveza, a la maricona, sin que nadie supiera quien fue; pero filo.

Saldo final: combo en el ojo por fuego aliado, un rasguño en la frente, quien sabe de donde o de quien, algo de chela en el pelo y ropa, y el vocalista de la banda diciéndome por micrófono que me calmara; pero sobre todo VICTORIA.

miércoles, 9 de enero de 2008

La muerte en el final del 2007

(31 / 12 / 2007)

Oigo el grito en el aire
un ¡mamá no! que me estremece
y luego un silencio sicario
lo siento en el alma
como una sola voz que ya no existe
y que ya no siento
luego siento el miedo
y la siento a ella
la oigo caminar por mi pasaje
en su camino a la casa del silencio aquel
y mientras todo se comienza a apagar
y a poner brumoso
se en mi corazón que deberá pasar frente a mi
frente a mí antejardín
en el que estoy sentado mirando hacia el frente
ella pasara sin remedio
en su camino a ejercer su trabajo

Siento el miedo
el pánico
como un niño pequeño cierro los ojos
con la esperanza de que si no veo
a tan fatal espectro
ella no me llevara a mí también
¡yo no he visto tu rostro!
¡yo no quiero ver tu rostro!
¡no me lleves!

Y sin abrir mis ojos en ningún instante
vi su rostro
la vi con mis oídos y con mi mente
escuchando sus pasos
y el golpe de la guadaña en el asfalto
la vi más aterradoramente clara
con su manto negro raído
hecho jirones por los años, los milenios
imagino el color de la madera
que sostiene en alto el acero del inframundo
imagino las manchas y las mellas del filo
escucho los gritos de los dueños de aquella sangre seca

Ruego a Dios me aleje del sufrimiento
que debe provocar un ser tan emparentado con los infiernos
y si hay algo en lo que Dios no me ayuda nunca
es a quitarme el miedo
nunca me responde
nunca me dice si lo hará o no
Ella se acerca
mi alma culpable lo sabe
mi corazón siente sus pasos
y mi mente dibuja
sus botas de soldado
sus negras botas salpicadas con sangre
y suciedad radioactiva
botas de soldado
símbolo de una muerte nuclear y belicosa
que finalmente nos consumirá a todos
nos arrastrara a ti y a mí
¿qué otras botas podría tener la muerte?
las oigo acercarse
siguiendo a su sabueso
a grandes zancadas y a pasos veloces

Estoy en pánico no puedo moverme
ella viene
ella viene
ella viene
ruego que no sea por mí
ya no puedo huir
si se detiene ante mí
mi reja no podrá impedir el acceso
a aquella dueña de todas las llaves
ante quien ninguna puerta será suficiente
si se detiene ante mí
evidentemente estoy muerto
la oscuridad me invade
y trato de aferrarme a ella
para no ver ni en mi mente a la alta figura
la muerte es un hombre enorme
de cara calaberica y ojos opacos

Su sabueso pasó de largo
y ella lo sigue hacia el silencio
hacia la brumosa oscuridad
en busca de la casa del silencio aquel
se detendrá allí
realizara su macabra y milenaria profesión
allí sacara su lista y verificara identidades
desarmara toda resistencia
y se llevara cuando menos un alma
aquí dejo el ante jardín vació
porque escucho una extraña respiración animal.