20/12/2009
No entres ahí
no bajes al sótano de tus recuerdos
ni siquiera pienses en ese lugar
no recuerdes lo que encerraste allí
no recuerdes las sensaciones
de tu piel, acariciada o mordida
las emociones de tu pecho
al sentir el latir del mío
ni los susurros, ninguno de ellos
ni los que tu liberaste al aire
ni los que yo vertía en tu oído
para aumentar nuestro placer
no vayas a esos recuerdos
que aceleran tu latir
que te hacen pensar
en todo lo mujer que te puedes sentir.
No pienses tus manos entre las mías
ni las pienses sobre mi piel
no recuerdes mi textura, ni mi olor
no cierres los ojos para recordarlo mejor
saca tu mente de este lugar
donde guardas el encadenado recuerdo
de mi desnudes
abre los ojos, piensa en otra cosa
o piensa en algún otro
no te acomodes sobre tu cama
no descubras tu piel
no desnudes tu cuerpo al recuerdo
no te pienses entre mis brazos
no te imagines mis besos entre tus labios
o mis labios entre tus dientes.
Junta tus piernas
que se han abierto para darle cabida a tu humedad
no recorras tu piel
por debajo de tu poca ropa
como si tu mano fuera un recuerdo
como si fuera mi boca que te besa cada poro
despierta de este trance
aleja tu mano de tu humedad
no beses la imagen de un recuerdo
se fuerte y no te dejes seducir por el placer
que alguna vez tuviste en mis manos
en mis brazos
en mis besos
no te acaricies tu delicioso clítoris
imaginando que son mis besos
que es mi lengua
jugando en tu placer
y mi aliento sobre tus labios
lo que estas sintiendo.
No pienses tampoco que es mi mano
aquella que tanto placer te dio
la que toca ahora, lo que tocan tus dedos
la que se empapa en la entrada de tu estreches
para rozar con menos fricción
la perla de gozo, que es tu clítoris
mientras beso tu cuello
y susurro en tu oído
esas perversidades que amas, o amaste
mientras tomas lo mano que mantiene tus ojos cerrados
rogándome con tus suspiros
que baje un poco
y te penetre con mis dedos
a la vez que lamo tus pezones
como solo yo sé hacerlo.
No te imagines
con tu ropa interior empapada
después de correrte con mi mano en tu interior
y mis besos sobre tu piel
no te imagines respirando con deseo,
como respiras ahora
desnuda para mi
sujetando mi verga, ahora tuya, con tu mano
mientras nos besamos
nuestras bocas y nuestras pieles
al compas de cómo, sin apurarnos
buscamos la posición
en la que deseas ser penetrada
en la que quieres ser mía
en la que yo quiero sentir el calor
la estrechez y humedad exquisita
del más intimo de tus abrazos
deja de pensarlo
y deja de tu mano a un lado
y tus mojados labios tranquilos.
Deja de jugar con tus pechos de Diosa
de suspirar como una pervertida
mientras tocas tus pezones de porcelana
deja de imaginar que son mis manos
las que te tocan y te vuelven loca
tal y como te encanta
deja de imaginarme sonriendo
cuando abras los ojos
solo para mirarme un instante
y ver mi rostro mientras me pides
que nunca deje de tocar tus pechos
que nunca las suelte
a la vez que sientes todo mi tamaño
hundirse hasta el fondo de tu conchita
al ritmo de tus propias caricias
no recuerdes mi grave voz
preguntándote si acaso
eres eso mío, que tanto te gusta ser
llamarte por el nombre que te di
como tantas veces me rogaste que lo hiciera.
No te pienses sobre mi
cabalgando la verga de tus placeres
mientras juego con el placer
que le provoco a tus pechos
no te imagines como agarro, sin pudor alguno
tu trasero delicioso
y te presiono hacia mí
para que me sientas aun más en ti
allí donde no haz sentido a nadie más
no recuerdes la sensación de tus manos
sobre mi lanudo pecho
ni mis gemidos roncos
acercándose a mi gruñido final
ni mi verga hinchándose en ganas de llenarte
ni tu conchita mojada al máximo
aumentando el ritmo.
No es real, no soy yo
es tu mano imitando lo que alguna vez sentiste
acercándote a un orgasmo
que yo ya te habría dado solo con mi lengua
no te recuerdes a ti misma
rogándome que te provoque el placer
de explotar dentro de tu humedad
en gruñidos y en semen
y lleno el aire con mi gruñido
que cubre tu gemido disimulado
mientras te apretó contra mi
para no sentir que el liquido que sale de mi verga
separa tu carne de la mía
para que me sientas estremecer
y estremecer el cuello de tu útero
estremecerte toda
llenarte toda
mientras siento tu orgasmo como mío
y sientes mi orgasmo como tuyo
porque solo es tu orgasmo el real
el mío es solo un recuerdo
un recuerdo tan lejano y poco real
que ahora no solo no te daré otro orgasmo
y luego otro y otro
sino que el recuerdo
ni siquiera va abrazarte hasta que te duermas.
...,...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario