martes, 7 de octubre de 2008

Y ME AGARRE CON LA VECINA DE AL LADO… Por fin.

Digo por fin, y esto lo sabrán muchos (weno ni que leyeran tantos), sin ningún animo belicoso ni bravucón; no alegre por el combate retórico sostenido con ella, sino por el hecho de que era una contienda que tenia que darse. La cual yo NO había querido dar por petición de mi viejo y de mi madre; pero que hoy fue inevitable.

Les voy a hacer el cuadro de cómo chucha es esta vecina:

Es una tipa teñida de rubia platinada, de unos cuarenta y cinco años, con patinada de “ch”. Que se quedo pegada en los años ochenta, y sigue vestida como maraca ochentera; de negro, con escotes (que mostrarían todo sino fuera porque las tetas le quedan MAS abajo), un cinturón ancho que apenas le cruza y botas sobre los pantalones. Jurando que se ve bien. Quien además gusta de gritarle a la gente, porque intimidando con su ordinariez debe ser como gana la mayoría de las discusiones. Porque así que digamos, capaz de hilar argumentos no es.

Todo esto empezó cuando llegaron estos weones al lado; viene de mucho antes de ayer. Hace más de un año que me vienen despertando con la música a todo volumen, esta gente que no entiende nada sobre respetar al resto. Fuera de eso, más de alguno podrá recordad la historia de la puteada más larga y temible de la historia; que años atrás diera su amante por teléfono, al hombre que hoy comparte su casa, la cual incluía matar a sus propias hijas; que esa noche lloraban entre los gritos de ella y el.

Más encima de esas wonas que pelan al ex parar después volver. Feazo

Weno la batalla habría que haberla dado hace rato.

Esta ultima alteración al orden anormal que ha estado tomando mi vida.( Post catástrofes como: La crisis hipotecaria gringa, el término de mi relación, ver a Matias todo picado, el ser oficialmente el hijo que mi viejo no quería; y sobre todo el insomnio.) Fue ayer en al tarde, cuando de hecho estaba logrando hilar más de tres horas de sueño.

Fue entonces cuando fui despertado de súbito por una radio, a un volumen que yo nunca había escuchado en esa casa. Yo creí que de algún modo alguien, me había encendido la radio a todo volumen a mí, en mi pieza. Pero no era así. Eran estos vecinos de mierda que creen que el patio es el lugar donde debería ir el comedor y la cocina, y que el resto debe aguantar el volumen que ellos quieran. Pero esto era demasiado incluso para ellos.

Saque la cabeza por la ventana, como es costumbre cuando tienen la música tan fuerte, y grite a todo lo que dan mis pulmones; que es bastante: APAGA LA WEA. Pero nadie escucho nada. Y es que con la ventana abierta no podía escuchar ni mis propios pensamientos. Por lo que decidí llevar el problema hasta la puerta de su casa; cuando voy llegando a la escalera de mi casa me doy cuenta de que mi madre, quien se había quedado en casa por jaqueca, aun esta en casa soportando esa wea. La mierda me hirvió y quise sangre.

Llegue afuera del pasaje y la bulla llegaba a dejar el pasaje al nivel de volumen de un pub, siendo que su origen se encontraba en al patio trasero de una casa. Grite y nadie escucho, la reja estaba cerrada con llave, al parecer anticipando el problema. Toque el timbre sin mucha fe, pero la puerta se abrió. Mi adrenalina subió al máximo anticipando la discusión, la oportunidad de humillar a alguien en una discusión y quizás con los puños. Pero salio en al puerta una de las niñas del dizque matrimonio.

Nada se podía hacer en contra de ella. Me limite a decirle en el mejor tono posible, el que no confió haya salido muy tierno; “Bajen el volumen de la radio, que se escucha hasta aquí afuera. Se los he dicho montones de veces, si quieren escuchar la música fuerte, acérquense ustedes al equipo”. Ella me dijo ya y la música paro, por lo que volví a mi casa y me instale en el pc.

Al rato escucho alo en la reja de mi casa. Era la vieja ya descrita. Mi madre supo inmediatamente del peligro, ella sabe que yo quería dar esa batalla hacía rato. “Diego se amable” me dice mientras yo me dirijo a la escalera. “Ni cagando” le respondo yo. Ella subió el volumen con la misma advertencia; odio que hagan eso. “Ya es colmo como tenían el volumen y hay que ponerle un atajo esta wea de una puta vez por todas”. “No me importa, se amable. No andes buscando problemas con los vecinos”.

Más me hirvió la mierda. Es como si no me conociera; yo no ando por la vida buscando atados, pero cuando llegan los enfrento, y trato de solucionarlos de una, y siempre de la manera más pacifica posible… weno no siempre la más, pero pacifica; pero no buscaría pelea con los vecinos, si no fuese necesario. Y solo es necesario con esta vecina y estos vecinos.

“Ya tenemos problemas con la vecina” Le respondí indignado. “Lo tenemos hace rato y no se va ir por ser amable; y no lo busque yo”. “Vas tener problemas con tu padre” fue lo ultimo que le escuche mientras bajaba la escalera. Eso me cago de lleno. No es que no quiera vengarme un poco de mi viejo por las cosas hirientes que me dijo el martes pasado… Pero en realidad no quiero; y en realidad no dijo nada que yo no supiera ya (las desventajas de ser inteligente) Pero si yo estoy mal, ya a un nivel físico, el esta peor; y no quiero agravar su condición, es lo que pasa cuando amas a alguien, lo cuidas. Así que apreté los puños y decidí no ir a buscar mocha con la vieja, mal educada. Decidí ser neutral; si había mocha, yo no la provocaría, pero tampoco le haría el quite. Como siempre.

Así que abrí la puerta de la calle y ahí estaba la vieja teñida platinada, vestida de maraca ochentera…

(Aprovecho este momento para decir que no tengo nada contra el loock “maraca ochentera” al contrario, me encanta. Ni tampoco tengo nada con aquellas que fueron maracas en los años ochenta; fueron valientes mujeres que iniciaron una revolución sexual de botas, escotes y cuero… Pero si fuiste maraca en los ochentas, es hora de colgar tu habito y retirarte con dignidad, y sobre todo ya no vestirte así; porque no es un lindo espectáculo)

… Como sabia que la vieja es escandalosa mi intención era hacerla pasar a la casa; si gritaba en la casa, hasta ahí no más llegaba el cuento y se le pide a la vieja que se retire. Pero eso se fue al carajo cuando antes de poder abrirle la reja ella, olvidando todo protocolo y buenas costumbres pregunta de mala manera; “¿Tu le dijiste alas niñas que apagaran la radio?”

(Ahora el relato se vuelve guión)
Quijote: NO. (mientras abre la reja) yo nunca les digo que apaguen la radio, siempre les pido que bajen el volumen.
MB: ¿Pero fuiste tu?
Quijote: Si, fui yo
MB: Bueno. Mira lo que pasa es que sho hoy día estoy de cumpleaños. Y no te puedo estar te viniendo a avisar cada vez que este de cumpleaños, para meter un poquito de bulla. (mientras ponía su mano derecha sobre su arrugado escote, y trataba de poner cara de inocente)

Pero no hubiese sido ridículo. Yo cada vez que hago un carrete grande; en los que dicho sea de paso nunca he tenido así de fuerte la música (ni cuando se hizo una tocata en mi casa). Weno yo doy aviso a mis vecinos de junto, de al frente y de hecho los invito. Les explico el porque del carrete y que será solo por esta noche. Por lo que de entrada, fuera de no saludarme, ya me estaba tratando de ridículo.

Quijote: (contenido ya algo de ira) Pero eso no era un poquito de bulla, la música se escuchaba en mi casa como si yo… (Interrumpido por MB)
MB: bueno si tu eres un amargado y no te gusta la música es problema tuyo.
Quijote: Señora a mi me gusta la música pero… (Nuevamente interrumpido)
MB: Entonces en que te molesta.
Quijote: En que estaba durmiendo siesta. (Su cabeza ya se veía arrancable)
MB: Ahhhhh problema tuyo, si estas no son horas para dormir.

Me tomo otro momento para interrumpir porque esto requiere análisis. Para la vieja, a quien yo aun seguía tratando de señora, (por obra y gracia de Buda que me da paciencia) era posible tener el libertinaje de poner la música a todo, y a todo volumen cuando guste; pero no se puede tener la libertad de dormir en la tarde sin wevíar a nadie.

Quijote: Señora es molesto, este durmiendo o no y no es la primera vez; es solo la primera vez a ese volu… (Adivinen... Si me interrumpió de nuevo)
MB: ¿Están tus papis? (con ese tono que usan las viejas para ganarse la confianza de niños de 6 años) Porque yo no voy a hablar contigo, que eres un roto, voy a hablar con tu papi que es un cabashero.

Aquí la mierda me hirvió doble por dos razones:
1º Tengo veinte años más que seis. Y no han sido años muy felices y por ende cuentan como una carga. Y me empelota que me traten como pendejo
2º ¿Tu papi? ¿Qué mierda se cree esta maraca que le dice papi a mi viejo? ¿Esta insinuando algo?

Quijote: Mi padre no esta, y en cualquier caso va a conversar conmigo, porque el problema lo tiene conmigo. (Dije mientras subía un peldaño en la escalera cosa de que nuestros ojos quedaran a la misma altura, y quitarle pacíficamente esos aires de superioridad sin merito alguno… y su cabeza ya me molestaba ahí sobre sus hombros)
MB:(en tono de desafió y menosprecio, mientras daba un paso atrás) Bueno y si queri shamar a los pacos shamamos a los pacos. Total yo tengo varios amigos capitanes.
Quijote: (tomado por sorpresa) weno llame, y veremos quien tiene la… (Oh si, lo hizo de nuevo)
MB: (sin lugar a dudas gritando) ¡weoncito, vo no me vengay ha hablar de la ley hasta que te recibay! ¿Sabí?
Quijote: (Mirándola incrédulo y tratando de controlarme. Cosa que me tomo algunos segundos y por lo cual me perdí parte de la pelea. Pero por instinto subí otro peldaño de la entrada de la reja, quedando ahora más alto que la vieja)
MB: ¿Qué hinchay por la música? Si soy un weon amargao problema tusho.
Quijote: (Gritando más allá de su nivel y subiendo el ultimo peldaño… Que chica se veía la vieja weon) Mire señora no me venga a gritar en mi propia casa. Usted tiene la música a todo chancho. Usted es incapaz de comportarse como gente decente.
MB: (Luego de tratar de interrumpirme pero sin poder lograrlo… Con tanta ex jugosa y gritona estoy entrenado para este tipo de conflicto) No me vengay a gritar ni te las di de shorito conmigo, mira que conmigo no funciona.
Quijote: Usted empezó a gritar, no se queje ahora. (Dije bajando la cabeza y acercándo la a la suya para que pudiera ver claramente mis ojos)
MB: (Retrocede y se refugia en interrogar a mi vecina de en frente, que va saliendo justo de la casa. Pero no se da cuenta de que sigue gritando y la asusta) Mira lo, que roto más grande. ¿Tu acaso escuchaste algo?
Vecina buena onda: No yo estaba durmiendo y no escuche nada.

Arto imposible la wea; porque cuando yo grito se escucha bastante. Así que o escucho la música o escucho los gritos; pero nada, imposible. Me dolió lo de mi tía; después de todo yo le preste ropa cuando esta misma vieja, quiso matar le a una de sus perras mascotas porque le mato un gato. Pero para eso estoy yo ahí, yo no temo pelear y lo hago muchas veces por los que no pueden y no se atreven.

MB: (Ahora gritándome a mí) ¿Viste? Si no se porque mierda estay aquí. ¿Hasta cuando le peshay a tus papás? Si estay arto viejo y deberiay haberte ido hace rato y dejar de molestar a la gente. (Gritando más aun) ¿Quién dice que yo no puedo tener música el día de mi cumpleaños? Si tengo que estarte escushando a ti como le pegay al saco en la noshe, y como ladra tu perro ¿A ver quien?
Quijote: (abogando a lo ultimo de paciencia en mi ser) Señora el problema no es la música es el volumen. Si le molesta el saco hagamos un trato, yo no le pego más en la noche y usted no pone más las… (Ultima vez que me interrumpió, el Quijote firme pero conciliador ha dejado el edificio)
MB: ¿Pero quien me dice que no puedo poner la música, a ver?
Quijote: ¡LA LEY! (Oh si, pero mas que un grito fue un gruñido)
MB: Sha te dije que cuando… (Interrumpida ¿no le gusto lo dulce?)
Quijote: (Aun gruñendo) ¡No sea ridícula, yo me puedo echar la carrera mañana y la ley seguirá siendo la misma!
MB: Ahhhhh no tengo nada que hablar contigo, ni porque estarte aguantando (ahora en tono maduro y sin gritar tanto. Casi podría decirse que estaba sacando conclusiones, de una discusión equilibrada, caballeresca y bien argumentada) Yo no tengo por que estarte aguantando que tu me trates así y tampoco tienen por que aguantar mis hijas que… (Tiempo, me toca)
Quijote: Usted vino a gritarme a mi casa después de tener la música a todo volumen. ¿Por que no empieza comportarse como una persona decente, y mete el comedor a dentro de la casa, en vez de tenerlo en el patio? (La vieja ya se iba y trataba de dejarme hablando solo, pero como ya dije; tengo experiencia) Y si tanto le importan sus hijas ¿Por qué no empieza entonces por cambiarse de ropa?
MB: (Como si le hubiesen metido un ají en el poto, dio media vuelta. Oh… yo puedo bajar a varios niveles y superar a mucha gente ahí, pero para superarme a mi hay que subir al mío) ¿Y tu porque no te cortay el pelo que pareci mujer?
Quijote: (Justo antes de cerrar la puerta de la casa) Pero mujer decente, no maraca barata (MB). (Sin ira en la voz; rematando al arco sin presión alguna)

Lamentablemente el largo de mi pelo nunca ha sido un punto vulnerable; y solo la dejo rebotando. Dando me munición para que todo el pasaje escuchara eso; algo que, a decir verdad, todos pensaban hace rato… lo se porque converso con mis vecinos… menos con ella.

Termino celebrando su cumpleaños sin música. Si será weona, todo lo que tenia que hacer era dejarla a un volumen decente. Yo me quede asustado por lo que le provocaría esto a mi padre. Porque si la vieja había aceptado la derrota, siempre podría llegar el marido luego, o algún amigo, con esa falsa valentía que da el alcohol. Y si es que eso no pasaba, bien sabía que mi viejo no tomaría de buen grado mi reacción; nunca lo hace. Pero mi madre escucho todo y le explico que la maraca barata había iniciado las hostilidades y que solo me defendí; y los vecinos no hincharon más.

Parece que la moraleja es pelear esas batallas por engorrosas que sean, mientras sean justas. Y para variar, como siempre digo: Dios protege a los suyos.


...,...

3 comentarios:

relletyrots dijo...

yo no tengo tanta paciencia
io al primer grito le huviese gritado de vuelta
y io cuando grito produsco silencio
mi grito da miedo
sobre todo si son personas debiles
se callan y se ponen nerviosos
si son personas valientes como que se callan y al rato reaccion y responden

se dice que la paciencia es un gran don

a todo esto que edad tienen las hijas?

Anónimo dijo...

muy bien.. siempre digno..
claro que.. yo paciencia.. uff.. sólo con mis alumnos.. con viejas así.. uff!.. difícil... no faltan los vecinos odiosos.. que no saben que su libertad termina cuando comienza la nuestra... a ti te toco una maraca barata, uff.. yo he tenido de todo, wnes carreteros, chinos ediondos, wnes cochinos, etc, etc, etc.

pero falto el final.. qué te dijo tu padre??.. creo que si te hubiese retado.. no hubiese sido justo, siendo q fuiste con ánimo conciliador.. y fue la vieja la que se emputeció primero..

Saludos Dieguito!

Pily! :)

nela dijo...

Lei atentamente todo tu relato.. vieja de mierda rota que se cree!!.. maldiitas rotas vestidas de maracas baratas .. que se creen que porque gritan un poco más alto uno las tiene que escuchar??.. noooooo no no no.. Eres mi heroe del día.. besos Hansito